¿Varias opciones, pero aún no decides? Qué está pasando
Apr 16, 2026
¿Tienes varias opciones y no sabes si necesitas seguir explorando o si ya es momento de decidir?
Si estás por iniciar un cambio profesional importante y sientes que estás posponiendo tu decisión, este episodio es para ti. Hoy te comparto cuatro preguntas para comprender qué está pasando y recuperar dirección, con honestidad y respeto.
¿Qué es decidir?
Decidir implica elegir entre opciones que tienes disponibles. Y cuando decides, unas posibilidades se abren y otras quedan atrás. Por eso, si estás pensando en iniciar un cambio profesional importante, posponer esa decisión también influye en el futuro que es posible.
Entonces, ¿qué significa no decidir, si tanto te importa? Para entenderlo mejor, veamos cuatro preguntas.
[BUZZSPROUT]
1. ¿Cuánto vale esa decisión en tu vida?
Si lo que vas a decidir es muy importante para ti, ya sabes que te llevará a transformar tu vida como la conoces hoy. Y si ese cambio implica muchas cosas nuevas para ti, en las que no tienes experiencia previa, puedes pensar que necesitas tener más opciones y analizarlas con detalle.
Ese análisis implica encontrar una buena justificación para la decisión final que hagas, ¿cierto? Como economista de profesión, lo comprendo perfectamente. A veces, queremos optimizar la decisión, como si decidir fuera una ciencia exacta.
Sin embargo, si recuerdas decisiones importantes que hayas tomado en tu vida, verás que no las tomaste solo con argumentos racionales ni con explicaciones sustentadas al 100%.
En varias ocasiones, las personas tomamos atajos para decidir. Por ejemplo, podemos decidir por la opción que más nos impresionó, por lo que nos recomendó un amigo, por lo que nos dio calma cuando estábamos saturadas o por lo que nos brindó alegría en ese momento.
→ Quizá ya tienes la información suficiente para decidir, si recuerdas para qué buscas ese cambio.
Entonces, hoy puedes encontrar una buena razón para decidir, antes de tomar atajos.
2. ¿Cuán difícil es comprender tus opciones?
Cuando tienes opciones que no puedes comparar, te cuesta más decidir. Quizá sigues explorando porque necesitas encontrar criterios para hacer esa comparación.
Por ejemplo, si ahora estás trabajando en una pequeña empresa, pero quieres postular a una empresa grande en otro sector, abrir un negocio propio o iniciar un posgrado, ¿cómo comparas esas opciones?
Tus opciones pueden requerir que actúes en distintos contextos, que uses distintos recursos personales y materiales, y también distintos niveles de esfuerzo. Por eso mismo, es tan difícil ordenarlas.
Ahora, ¿hay alguna que sea claramente mejor para ti?
Eso implica indagar en tus preferencias, en lo que realmente disfrutas realizar. ¿Qué podrías hacer cada día con entusiasmo? Sobre todo, ¿qué opción te acerca más a ese futuro que valoras?
Y aquí la decisión se complica más, porque una opción puede llevarte a uno o más futuros. Dicho de otra forma, no tienes certeza del resultado de seguir un camino u otro.
No puedes decir: “si postulo para trabajar en una empresa grande, seré gerente de operaciones en cinco años; si estudio un posgrado, en dos años, tendré un puesto ejecutivo en el exterior”.
No lo sabes, ¿cierto?
→ No necesitas saber todo. Necesitas aceptar que son caminos distintos.
Porque, aceptando eso, puedes identificar qué criterios sí valen más para ti hoy.
3. ¿Cuál es tu objetivo real hoy?
Si tienes varias opciones que estás explorando hoy, pero aún no has elegido, puede ser que no estés lista para decidir. En este momento, tu objetivo puede estar en descubrir y conocer más acerca de las opciones disponibles, en aprender de qué trata ese futuro que ahora estás viendo de forma poco clara.
Así me pasó con mi primer trabajo. En ese momento, yo todavía estaba aprendiendo antes de tomar una decisión de cambio, pero no lo veía así. Aquí te propongo hacerlo consciente.
Incluso, puedes encontrar puntos de referencia reales que te permitan ver, de manera concreta, cómo se vive ese cambio. Me refiero a personas que hayan tenido un proceso similar y cuya experiencia te lleve a pensar: “lo puedo hacer así”, “esto lo haría distinto” o “no era como yo pensaba”.
Entonces, en lugar de pensar que te cuesta decidir o que te estás demorando, se trata de reconocer qué necesitas realmente hoy. Al hacerlo, puedes identificar de manera más realista en qué etapa de tu cambio estás.
Y cuando lo ves así, dejas de presionarte o juzgarte. Simplemente, reconoces que necesitas ese tiempo. Y también puedes analizar, de manera consciente, qué implica en tu vida tomarte ese tiempo.
→ Quizá sí necesitas tiempo para tomar una gran decisión de cambio.
Pero, si ya estás lista para decidir, veamos la última pregunta.
4. ¿Cómo percibes lo que podría pasar?
Si tienes varias opciones y te preguntas por qué no has tomado una decisión, puede ser que quieras mantener caminos disponibles. Eso nos da la percepción de que tenemos mayor libertad para elegir, ¿cierto?
Sin embargo, ¿qué podría pasar o dejar de pasar si no tomas la decisión? Si no tomas la decisión, nada cambiará por arte de magia.
Entonces, vamos a distinguir entre dos cosas: tus opciones para decidir y tus alternativas después de una decisión.
Tus opciones para decidir
Cuando miras tus opciones antes de decidir, algunas son complementarias; es decir, son compatibles o se refuerzan entre sí. Por ejemplo, puedes seguir en tu trabajo actual mientras estudias un posgrado en tu país. Sí te costará esfuerzo por un tiempo, pero lo puedes hacer.
Pero otras opciones son excluyentes. Por ejemplo, empezar un nuevo trabajo en otro sector e iniciar estudios de posgrado en el extranjero no lo puedes hacer al mismo tiempo. Un camino podría ser empezar el nuevo empleo, posponer los estudios por unos meses y recién después evaluar una universidad en tu país o una modalidad semipresencial.
Entonces, elegir una opción te lleva a dejar las opciones excluyentes. Simplemente, esa ruta ya no estará disponible después de tomar tu decisión. Y a veces cuesta cerrar las puertas a algunas opciones porque también pensamos en lo que podría dejar de pasar. Y ahí hay cosas que nos importan.
→ ¿Y si parte de liderar tu vida es tomar esas decisiones con responsabilidad?
Tus alternativas después de una decisión
Pero después de tomar una decisión, no siempre obtendrás los resultados que buscas. Entonces, ¿qué alternativas tienes?
Antes de decidir, analizar escenarios posibles te ayuda a protegerte, porque te permite pensar con anticipación qué hacer si las cosas no salen bien. Ahí te enfocas en las opciones complementarias que podrían seguir abiertas para ti después de decidir.
Después de decidir, cuando ya iniciaste el cambio, esos escenarios te muestran alternativas para continuar, logres o no los resultados que buscas. No mantendrás todas las opciones abiertas, pero sí puedes mirar qué queda disponible.
A veces miramos las cosas como “todo o nada”. Pensamos que todo lo anterior se borró y que ya no podemos más que seguir un solo camino. Entonces, no obtener resultados parece un desastre o un fracaso que nos puede hundir. Y eso da miedo.
Pero no es así. Sí tendrás caminos.
→ ¿Qué opciones seguirán abiertas después de que tomes tu decisión importante?
¿Cómo puedes avanzar?
Decidir un cambio importante no es tener todas las respuestas antes de empezar. Es reconocer qué vale más para ti hoy, qué caminos estás dispuesta a abrir y qué opciones dejarás atrás.
Y también es mirar con honestidad qué seguirá disponible después, porque elegir no significa quedarte sin salida. Significa asumir una dirección.
Entonces, quizá no necesites seguir ampliando el mapa de opciones.
Quizá necesitas elegir la ruta que hoy te permite empezar a construir el futuro que valoras y que se conecta con lo que te importa de verdad.
¿Qué decisión merece tu compromiso hoy, aún sin certezas?
Notas
Este episodio tomó como referencia dos lecturas sobre la toma de decisiones. La primera ayudó a comprender por qué tener varias opciones no siempre da más claridad: influyen la dificultad de la decisión, la complejidad de las opciones, la incertidumbre sobre las preferencias y el objetivo con el que se decide. La segunda ayudó a profundizar en el pensamiento contrafactual y en cómo dejar una decisión demasiado abierta puede hacer que sigas comparando opciones no elegidas.
- Chernev, A., Böckenholt, U., & Goodman, J. (2015). Choice overload: A conceptual review and meta-analysis. Journal of Consumer Psychology, 25(2), 333–358. DOI 10.1016/j.jcps.2014.08.002
- Li, X., Ye, J., Deng, M., Zhao, X., & Shi, W. (2022). Decision Reversibility and Satisfaction: The Mediating Role of Counterfactual Thinking and Anticipated Regret. Psychology Research and Behavior Management, 15, 2193–2203. DOI 10.2147/PRBM.S364548
También te puede interesar
Si prefieres que te cuente esto en video, puedes dar clic en el botón de "play" abajo👇
Después de decidir: sí tendrás caminos, aunque hayas dejado algunos atrás.
¿Quieres decidir con propósito y confianza? Únete a nuestra comunidad.