← BLOG · Ver todos los artículos

¿Cómo aprender de tus logros para seguir avanzando en tu proceso de cambio?

aprender viviendo Sep 03, 2026
Mujer sentada escribiendo en una libreta en un espacio de trabajo en casa.

Cuando alcanzas un logro en tu proceso de cambio, puedes pensar que tus decisiones y acciones fueron las adecuadas. Pero esa explicación puede dejar fuera otras cosas que también ocurrieron. En este episodio te propongo revisar esa experiencia para comprender mejor cómo llegaste hasta ahí y seguir avanzando.

 

¿Prefieres escuchar? El audio está más abajo.

 

¿Qué haces cuando logras un buen resultado?

Veamos un ejemplo. Sonia ha trabajado varios años en una organización, con mucha dedicación, pero ahora quiere tener más tiempo para su familia. Piensa que trabajar como consultora independiente le dará autonomía y que tiene la experiencia para hacerlo.

Mientras escuchas, piensa también en tu propia situación: un cambio que hayas elegido y algún logro concreto que ya hayas alcanzado en ese proceso.

Sonia decidió trabajar los fines de semana para identificar posibles oportunidades y preparar propuestas, mientras permanecía en su trabajo actual.

Cuatro meses después, consigue su primer contrato de consultoría.

¿Qué hace? Empieza a pensar en lo que sigue.

En tu caso, ¿qué haces cuando logras un buen resultado?

Si también piensas en el siguiente paso, te propongo primero mirar cómo llegaste hasta ahí:

reflexionar sobre tu experiencia.

 

 

 

También puedes verlo en YouTube .

 

¿Qué explicación te das?

En el caso de Sonia, ella puede pensar: “Me preparé bien. Por eso, conseguí ese contrato”.

Cuando tenemos un resultado positivo, podemos construir una historia bonita de cómo llegamos ahí. Podemos mirar hacia atrás y pensar que nuestras decisiones y acciones fueron las adecuadas y suficientes.

Es comprensible porque tenemos delante algo real: ese resultado. Esto se llama “sesgo de resultado”. 

Pero dejamos fuera otras cosas que también ocurrieron.

En tu caso, ¿qué historia te cuentas cuando tienes un buen resultado?

Hagamos esto más concreto. Te invito a escribir una explicación lo más completa que puedas de cómo lograste ese resultado. Lo que piensas hoy.

  

¿Qué ocurrió en esa experiencia?

Sonia sí se preparó y se esforzó mucho. Sin embargo, varias propuestas no fueron aceptadas.

Tuvo que cambiar su estrategia, presentar sus propuestas de otra manera e incluso dedicar algunas noches a ordenar sus ideas. También conversó con otras personas para conocer mejor ese mercado nuevo para ella.

Un día, una excolega la llamó y le ofreció un contrato que le caía perfecto para su perfil.

Entonces aparecen hechos que amplían su explicación inicial.

Hubo esfuerzo, conversaciones, emociones mixtas y una oportunidad inesperada.

En tu caso, ¿qué otros hechos puedes integrar en tu explicación?

Con esa evidencia, podemos distinguir algunos elementos de tu historia: tus acciones y las condiciones en las que actuaste.

 

¿Quieres seguir explorando estas ideas?

Suscríbete a Aprende Siendo y recibe cada semana reflexiones, historias cercanas y preguntas para reconocerte, conectarte con lo que te importa y avanzar con más claridad y confianza.

Sí, me suscribo

 

¿Cómo cambiaron tus condiciones?

Sonia había decidido hacer dos cosas en paralelo: seguir en su trabajo actual y buscar sus primeras consultorías.

Para ella era posible hacerlo porque tenía ayuda en casa que “daba por sentada”. No necesitaba ocuparse de algunas cosas cotidianas, al menos en el corto plazo.

Sin esa ayuda, su situación sería distinta.

No llegó a ese resultado solo con su esfuerzo. También había condiciones que facilitaban lo que estaba haciendo.

Las condiciones en las que haces tu cambio forman parte del contexto en el que actúas.

A veces pensamos que se mantendrán estables, pero mientras tú actúas, esas condiciones también pueden cambiar. No dependen completamente de ti.

En tu caso:

  • ¿Qué condiciones cambiaron en el camino de forma imprevista?
  • ¿Qué condiciones dabas por sentadas que no habías considerado?

Y si las condiciones cambiaron y aun así lograste el resultado, quizá hiciste cosas que no habías planeado. Pero hasta ahora no las habías reconocido. 

 

¿Qué hiciste y qué habías pensado?

En el caso de Sonia, como no conseguía contratos, tuvo que cambiar de estrategia. En varias ocasiones, no pudo cumplir lo que había planeado. 

Y eso tuvo consecuencias para su vida y su familia. Algunos días se sintió frustrada y enojada consigo misma.

¿Te das cuenta de que todo no era “color de rosa”?

Las acciones que había previsto no fueron suficientesTuvo que hacer otras cosas mientras avanzaba.

Y esa posibilidad que abrió su excolega era algo que Sonia no había previsto.

Su explicación inicial va cambiando, ¿cierto?

Pero no fue solo suerte.

Ella había conversado con otras personas; por eso, su excolega sabía que estaba disponible como consultora.

Y, como Sonia había pensado, su experiencia profesional también fue un punto a su favor.

Entonces, algunas de sus acciones ayudaron a crear las condiciones para que surgiera esa posibilidad. No las había previsto. Las fue descubriendo mientras avanzaba. 

En tu caso:

  • ¿Qué hiciste distinto de lo que habías pensado?
  • ¿Qué acciones te ayudaron a crear nuevas posibilidades?

Ahora, integremos lo que hemos visto.

 

¿Qué comprendes ahora de manera distinta? 

En el caso de Sonia, al inicio, ella explicaba su primer contrato de manera sencilla: “Me preparé bien. Por eso lo conseguí”.

Después de revisar su experiencia, puede ver que algunas cosas no ocurrieron como las había pensado y que ella también fue cambiando mientras avanzaba.

De este modo, la comprensión de su experiencia se enriquece. Puede mirar lo que vivió desde otra perspectiva y aprender. 

En tu caso, vuelve a la explicación que escribiste al inicio. 

Entonces, después de mirar lo que realmente ocurrió:

  • ¿Cambiarías algo en tu explicación?
  • ¿Qué comprendes mejor ahora?
  • ¿Cómo te puede ayudar a decidir cómo continuar?

 

Nota

Esta reflexión también recoge ideas que utilizo en mi trabajo y docencia sobre evaluación de proyectos. En ese campo, analizar una experiencia implica mirar no solo los resultados, sino también lo que habíamos pensado (supuestos) y las condiciones en las que esos resultados se produjeron. En este episodio adapto esa forma de mirar a una experiencia personal de cambio.

Para profundizar

  • Ellis, S., & Davidi, I. (2005). After-Event Reviews: Drawing Lessons From Successful and Failed Experience. Journal of Applied Psychology, 90(5), 857–871. DOI: 10.1037/0021-9010.90.5.857.
  • Baron, J., & Hershey, J. C. (1988). Outcome Bias in Decision Evaluation. Journal of Personality and Social Psychology, 54(4), 569–579. DOI: 10.1037/0022-3514.54.4.569.
  • Mark, M. M. (2023). Surfacing, as well as testing, “elliptical assumptions” in a theory of change: Principled discovery. Evaluation and Program Planning, 97, 102266. DOI: 10.1016/j.evalprogplan.2023.102266.

 

 

 ¿Seguimos esta conversación?

Suscríbete a Aprende Siendo y recibe reflexiones, historias cercanas, preguntas y episodios del podcast para comprender mejor lo que estás viviendo, conectar con lo que te importa y tomar decisiones con más claridad y confianza.

Recibirás un correo para confirmar tu suscripción. Luego te enviaré los correos semanales de Aprende Siendo y otras comunicaciones con recursos, novedades e invitaciones. Puedes darte de baja cuando lo desees.